lunes, 29 de junio de 2009
Confiesa que, hasta el momento de conocerle, nunca te habías visto con el valor suficiente para afrontar tus sentimientos, y que jamás nadie pintó una sonrisa tan grande y tan sincera como la que ÉL te ayuda a dibujar día tras día en tu rostro cuando lo ves acercarse a ti. Si quieres, explícales también que por las noches te acompaña en tus sueños y que, por las mañanas, le echas de menos aun sin dejar de pensarle.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)


No hay comentarios:
Publicar un comentario